A partir de 1998 se ruedan las primeras películas y no se sabe si es la del francés Léar y el Hermano Basile, o la de los hermanos Lumiere la primera en realizarse.
D. W. Griffith, 1916, presenta una nueva tendencia en montaje alternado. Cuatro historias paralelas que se narran, entrelazadas por la imagen de una mujer que mece una cuna. La segunda es la de la pasión y muerte de Jesucristo y tuvo que aplicar varios cortes y retoques, para calmar las iras de una asociación hebraica, ya que en la versión original eran judíos quienes clavaban a Jesús en la cruz.
Lo cierto es que a partir de la explosión del cine, Jesús entra como mercancía en la nueva industria de la comunicación de masas y en la época de esplendor de Hollywood se realizan superproducciones como la de Rey de reyes deNicholas Ray en 1961 y La historia más grande jamás contada de George Stevens en 1965.
En contraste con la espectacularidad de estas producciones estadounidenses, Pier Paolo Pasolini rodó en 1964 El Evangelio según San Mateo, en blanco y negro, y con una escrupulosa fidelidad al texto del evangelio en el que se basa.
Diez años más tarde, Pasolini filma El Mesías, su última película.
En la En 1977, el italiano Franco Zeffirelli produjo una ambiciosa película para cine y de televisión sobre la vida de Jesús, titulada Jesús de Nazaret y es quizás, una de las más logradas, la menos mitificada, la más vista y una de las más recurrentes en Semana Santa. En esta versión, Jesús de Nazaret es encarnado por el actor británico Robert Powell.
En 2004 Mel Gibson dirigió y produjo La Pasión de Cristo, protagonizada por James Caviezel. La comunidad judía expresó su inconformidad alegando que la película era antisemita. La película fue proyectada al papa Juan Pablo II. En general es ampliamente aceptada por la comunidad católica.
El personaje de Jesús ha sido tratado en el cine desde muy variados ángulos.
No faltan, por ejemplo, aproximaciones paródicas a la figura del iniciador del cristianismo, como La vida de Brian (Terry Jones, 1979)
Musicales, como la célebre Jesucristo Superstar (Norman Jewison, 1973),
e incluso filmes de animación, como The Miracle Maker (Derek W. Hayes y Stanislav Sokolov, 2000)
y otras interpretaciones como en Matrix donde el personaje “Neo” hace las veces de un cristo, virtual y cibernético, que entra y sale de un mundo real a otro que podríamos llamarlo como de la conciencia colectiva conectada por la matrix.

No hay comentarios:
Publicar un comentario